martes, 5 de marzo de 2013

Mi visita al CeReSo


El viernes hice algo que pense que nunca tendría que hacer... fui por primera vez a un Centro Penitenciario. Afortunadamente no fui a vistar a alguien en específico, como parte de la readaptación que se quiere lograr con los reos, se presentó la obra teatral La Casa de Bernarda Alba, como parte del grupo de teatro que tienen los internos. Yo había escuchado historias sobre las revisiones y el proceso para entrar a las visitas en los reclusorios, pero nunca pense tener que pasar por una... aunque tengo que reconocer que fue muy light a comparación de las historias de horror que había escuchado. 

Todo comenzó cuando Alejandro me habló para que fuera a la obra, la verdad como que me dio un poco de cosa, pero ni modo de decirle...total que después de hacerle mil preguntas le dije que ahi lo veía. Quedamos a las siete y me dijo que llegara diciendo que iba de comunicación social de la secretaría, por aquello de la cámara de fotos y el boleto de entrada. Así hice: salí de mi oficina decidida y llegué al CeReSo (Centro de Radaptación Social), en cuanto me acerqué en el coche buscando el estacionamiento, los polis se me quedaban viendo preguntándose qué hacía ahí. Aunque trabajo en la Secretaría de Seguridad Pública nunca me había tocado ir a un reclusorio. Obviamente, está todo cerrado y todas las puertas etán custodiadas. 
La entrada era por la puerta más cercana al estacionamiento, había unos policías en la banqueta, se supone que alerta pero mas bien estaban viendo a la gente pasar, y después de subir dos pequeños escalones había una mesa con dos jóvenes mujeres que se encargaban de la venta de boletos. Yo me dirigí a ellas, les pregunté dónde era la obra y les cometé que iba de Comunicación Social de la Secretaría. Ellas me dijeron que entrara por la puerta que estaba a un costado, así lo hice. Vi la puerta y toqué, un policía se asomó por una pequeña ventanita a lo alto de la puerta azul de metal. Me preguntó que qué quería, le dije que iba a la obra, y me abrió la puerta. Lo primero que vi fue como a 7 policías, entre hombres y mujeres, que volteaban a verme. Yo entré y me pidieron mi credencial de elector, me dieron un papelito para recogerla después. El siguiente paso era pasar a la famosa báscula... no sin antes mandarme de nuevo al coche a dejar el celular y nextel. La policía que me revisó se vio muy decente, solo me tocó por la cintura y me revisó la bolsa. De ahí me pasaron por un pasillo que conducía a otra puerta, para poder salir me pusieron unos sellos invisibles a simple vista pero visibles bajo una luz como infrarroja o no se... yo estaba un poco en shock porque con esos sellos me sentía fichada... Ahí me encontré a una señora un poco gordita y vestida de verde que me dijo: ya es un poco tarde pero estamos por empezar. No tenía idea de quién era pero seguí con mi camino. Salí a un área abierta, rodeada por malla, pasé por el comedor y me encontré con otro puesto de revisión con una policía muy amable que, creo, le di ternura y me dijo: pásele por ahi donde van saliendo el interno y el compañero y después la otra compañera le dice dónde es. Yo en cuanto escuche lo del interno pensé... ¿cómo se me ocurrió venir a esto? pero en total control le agradecí a la poli y me dirigí hacia donde me dijo. Por supuesto me dio curiosidad y de reojo vi al personaje, que tenía una cara de malandrín que no podía con ella. Finalmente llegué al lugar, era una sala muy grande, con varios pupitres de escuela y un escenario al frente. Había una manta que servía de telón. Ahí encontré a Alejandro y a Martín y ya me sentí más segura. Lo primero que les dije, a cada uno por separado, era que me habían quitado mis teléfonos... ¿qué iba a hacer incomunicada si los internos decidía amotinarse? Los dos me dijeron con toda tranquilidad y mostrándome sus celulares: te presto el mío. Leyendo el programa, me pude dar cuenta de que el grupo de teatro es muy famoso y bueno, ha ganado varios premios a nivel nacional e internacional y tienen una buena trayectoria artística. En la contraportada, vienen unas recomedaciones para el público que quiere asisitir a las funciones, entre ellas no vestir de color negro, no llevar cosméticos y no llevar tacones o sandalias. Yo, por supuesto, iba con todas esas restricciones. Ya después me dijeron que el color negro es porque los custodios visten de ese color... lo de los cosméticos no tengo idea de porqué sea, los tacones y las sandalias supongo que te quitan agilidad en caso de emergencia... que conste que es una suposición. 

Hablando en serio, siempre he tenido mis dudas sobre si los CeReSos cumplen su función de readaptación del interno, porque creo que están más cerca del mal que del bien. sin embargo, el poco tiempo que estuve ahí me dio la posibilidad de darme cuenta que este tipo de actividades culturales son de ayuda para los reos. En realidad siempre he pensado que la cultura es un muy buen escaparate, terapia y hobbie. No se a ciencia cierta cómo sea el ambiente en un centro penitenciario, aunque me dijo Ale que el que visitamos es el más tranquilo, no deja de ser de mediana seguridad y de albergar a deincuentes homicidas, ladrones y cosas por el estilo. No se cómo sea pertenencer a este tipo de grupos culturales dentro de la cárcel... ¿recibirán burlas de los demás internos? ¿serán discriminados? no lo se... sería interesante investigarlo ya que vivimos en una sociedad increiblemente machista en donde ser hombre a veces es mucho más difícil que ser mujer, no me puedo imaginar lo que es ser hombre y estar en la carcel. Lo cierto es que la calidad de la obra de teatro es buena y continuamente se presentan piezas teatrales que quizá valdría la pena divulgar con mayor fuerza. 

Como siempre lo he dicho, creo en el desarrollo personal. Todo ese proceso de revisión, sellos, básculas y demás vale la pena simplemente para darnos cuenta de que hay un grupo de personas que se están readaptando y que su tiempo libre lo ocupan en acercarse a la cultura, en lugar de aprender otras formas de delinquir.

1 comentario:

  1. SI DAN UNOS NERVIOS TERRIBLES LA PRIMERAVEZ QUE FUI A UN CERESO HACE COMO 10 AÑOS ACOMPAÑE A UN AMIGO DE NACIONALIDAD CHINA A BUSCAR UNA PERSONA QUE LE RECOMENDARON PARA HACERLE UNOS TRABAJOS DE MADERA IGUAL NOS PUSIERON UNOS SELLOS AL ENTRAR QUE NOS DURARON COMO UNA SEMANA PARA QUITARSE, PERO LO NUESTRO FUE PERO POR QUE ESTUBIMOS EN CONTACTO DIRECTO CONM LOS INTERNOS,AUNQUE CUSTODIADOS PERO NO PASO DE QUE SE NOS ACERCARAN A PEDIRNOS DINERO O ALGO POR EL ESTILO. LOS NERVIOS CREO QUE SON NORMALES POR LA FAMA QUE TIENEN ESOS LUGARES, PERO COMO QUE SI TE MANCHASTE EN LA PARTE DE EL AMOTINAMIENTO JEJEJE. QUE FRESA ERES...

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