viernes, 17 de junio de 2016

Soberbia mala consejera

Mérida no es una ciudad muy grande aún, la gente normalmente se transporta en camión o en su coche y usan los taxis cuando es una emergencia o alguna situación especial. Seguramente usted tiene o conoce a algún Don Pepe al que se le habla para que vaya por uno al aeropuerto, para que nos lleve al centro, etc. No es un transporte público, pero ofrece ese servicio. 

En todo el mundo se ha modernizado el transporte de alquiler, gracias a los teléfonos inteligentes. Ahora podemos abrir una app y encontrar a varios Don Pepes esperando que los llamemos. No son transporte público, porque no recogen pasaje en la calle, son choferes temporales de quien los contrata.

Esto tampoco es algo nuevo en Yucatán, por lo menos hay tres empresas que dan ese servicio. Una de ellas, Uber, causó revuelo al llegar al estado, causando intriga entre los ciudadanos. Los taxistas se sintieron tan amenazados al ver que lo que ofrecía era un mejor trato y servicio, que decidieron tomar cartas en el asunto de forma violenta. Hasta aquí era un tema de un particular: el FUTV, quien al ser aliado del Gobierno, le exigió que interviniera y el Gobierno, sin visión en el tema, aceptó la exigencia. Ese fue el inicio del desastre.

El Gobierno nunca pensó que la novedad por Uber eventualmente iba a dejar de ser novedad y entonces era el momento para regular, sin aspavientos, solamente para mantener un orden. 

Ahora vamos a ver el recuento de los daños, así es como se percibió todo: 
1. Un Director del Transporte con nula autoridad. 
2. Un Gobernador que dice y se desdice con respecto del 10% de impuesto, que acepta que estuvo mal, cede ante la presión y pierde poder. 
3. Unos Diputados que quedaron como tontos, con todo respeto, como simples subordinados, retrógrados, sin autoridad y sin conocimiento de lo que implica el tema y sus alcances. Solos, sin el apoyo de su partido o de sus simpatizantes y recipientes de cualquier cantidad de insultos y ofensas. 
4. Un PRI con una estocada más, por si las derrotas electorales no fueron suficientes. 
5. Un PAN con un tema bandera que no va a dejar que se agote en lo que queda de esta Administración. 
6. Una ciudadanía argüendera, que se manifiesta para que se quede la empresa en cuestión, pero que sigue andando en su coche o en camión. 
7. Un Uber fortalecido, con publicidad gratis y una imagen de víctima inmejorable. 
8. Un FUTV que tiró la piedra y se retiró a ver cómo se mataban los demás.


Y todo eso gracias a uno o varios asesores que han pensado que la mejor estrategia es reaccionar a cualquier eventualidad, en lugar de investigar, planear y contener. Lo que era un asunto que requería un simple posicionamiento de percepción, hoy es un tema de manejo de crisis. Parece que lo único bueno de todo esto son los memes que rondan en las redes sociales.

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